¿Cómo entrenar a principio de temporada?

La semana pasada escribíamos sobre la importancia de planificar la temporada y cómo hacerlo, es decir como estructurar por periodos en función de las cualidades que había que trabajar.

Pues bien, esta semana analizamos el cómo y el porqué del primer periodo de la temporada.

Ahora estamos en el período de base en el cual debemos de ir con el “freno echado”, por decirlo de alguna forma, que va en función de ciertos detalles que pasamos a repasar (el porqué):

Es bueno hacer un periodo de base amplio, cuando:

– Tenemos interés en mantener un estado de forma competitivo el mayor tiempo posible (Que no nos dure la forma una semana).

– Nos gusta estar disputando o participando en un gran número de pruebas  y hacer un buen papel.

– Venimos de un parón demasiado grande, lesión importante, vacaciones más largas de la cuenta.

–  Queremos hacer más de un pico de forma a lo largo de la temporada.

¿Y cómo entrenamos en este periodo?

En esta fase, lo más importante es sumar un buen número de horas y kilómetros, a una intensidad que no superará en ninguno de los casos el 75% de nuestra frecuencia cardiaca máxima (cada uno tiene la suya, en función de muchas variables).

Hay que darle mucha más importancia al volumen que a la intensidad. Por supuesto, comenzaremos con pocas horas y a muy baja intensidad, para ir progresando semana a semana, pero dando siempre prioridad al volumen.

Si hacemos las cosas según están estipuladas, alguno de los beneficios y ganancias que vamos a adquirir durante este periodo de base, serán las siguientes:

Pérdida progresiva de peso con el entrenamiento y la adquisición de ciertas pautas (hábitos) de alimentación.

– Pérdida progresiva de peso con el entrenamiento y la adquisición de ciertas pautas (hábitos) de alimentación.

–  Automatización del pedaleo redondo debido a una buena cadencia – agilidad.

– Acostumbrar a nuestro metabolismo al consumo de las grasas, con el consecuente ahorro de glucógeno para fases posteriores de trabajo, ya que durante      buena parte de la duración de este periodo de base, transcurre por debajo del 75% de la f.c. máx y el metabolismo sólo utiliza las grasas.

–  Aumentar las capacidades aeróbicas, potencia aeróbica y consumo máximo de oxígeno, por lo que nuestros pulmones serán más eficientes en la captación de oxígeno y posterior distribución a nuestros músculos, a través de la corriente sanguínea.

–  Adaptación del sistema cardiovascular: aumento cavidad cardiaca, adaptación pulmonar y circulación sanguínea más eficiente (aumento de capilares en músculos).

–  Aumento de los depósitos de glucógeno.

– Creación de mitocondrias musculares y enzimas más eficientes.

–  Aclaración del lactato. Al ir haciendo un progresivo aumento de las intensidades cardiacas, y siempre dentro de los límites aeróbicos, el organismo se va entrenando para reciclar lactato que se va formando.

En definitiva, estamos allanado el camino, para llegar al periodo de construcción, preparando al organismo para someternos a esfuerzos de mayor intensidad.

Síguenos en SportsAdvisor y comparte tu experiencia

www.sportsadvisor.es

¿Cómo entrenar a principio de temporada?
Rate this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Qué te ha parecido tu última carrera?

¡Ayuda al organizador valorando la prueba con tu opinión!

VISÍTANOS

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies